Así, cuando la enfermedad es supraglótica, hay dificultad para deglutir (disfagia) y dificultad respiratoria (disnea).
Si se afecta la glotis, el síntoma predominante es la disfonía (voz ronca), acompañada de mayor o menor trastorno respiratorio. Si la porción implicada es la subglotis, el síntoma más importante es la disnea. Las laringitis pueden presentarse a cualquier edad, pero es en la infancia cuando son más frecuentes y serias, debido a las características anatómicas de la laringe del niño.
La laringe del niño, como la del adulto, consta de una estructura cartilaginosa inextensible, tapizada por mucosa respiratoria que se le adhiere íntimamente, salvo a nivel de la parte superior de los cartílagos aritenoides (en la cara anterior de la epiglotis y en la subglotis) donde el tejido conjuntivo submucoso es particularmente laxo. Esta "laxitud" y falta de "adherencia" es lo que permite que este tejido se inflame y se edematice con mucha facilidad, y siempre que esto ocurre es hacia "la luz" (interior del órgano)....
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