Alquiler Jaguar Albacete Castilla La Mancha

Con 510 caballos y mucha rabia, el Jaguar XKR es cualquier cosa menos un coche burgués. La casa del felino lo ha presentado junto al XFR, su berlina súper potenciada de nueva factura...

Automocion Soriauto S.L.  
967193685
Toledo 1
Albacete, Castilla La Mancha
Automoviles Coralba S.L.  
967247889
Ctra. De Madrid 29
Albacete, Castilla La Mancha
Automoviles Lopez-Espejo S.A.  
967592611
Calle B(Campollano) 11
Albacete, Castilla La Mancha
Automocion Albasa S.A.  
967210361
Ctra. De Madrid 80
Albacete, Castilla La Mancha
Automoviles Antonio Montero S.L.  
967241313
Cuba (La) 17
Albacete, Castilla La Mancha
Adven Gestion 2000 S.L.  
967247336
Tesifonte Gallego 5
Albacete, Castilla La Mancha
Aumasa Pol. Ind. Campollano - C/ C, 14  
967215400
Virgen (La) 
Albacete, Castilla La Mancha
Automoviles Vegui S.A.  
967191070
Casas Ibañez Km. 0002,4
Albacete, Castilla La Mancha
Chevrolet Automoviles Coralba Ctra. Madrid, 29 - Campollano Norte  
967247889
Ctra. De Madrid 29
Albacete, Castilla La Mancha
Concesionario Mercedes-Benz Av. Iii, 1 (Pol. Ind. Campollano  
967216161
Calle B(Campollano) 1
Albacete, Castilla La Mancha
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Jaguar XKR: Atleta con Doble Nacionalidad

Cuando en marzo de 2008 el gigante indio Tata se hacía con la propiedad de Jaguar, se abría un período de incertidumbre para la mítica firma inglesa de vehículos de lujo. No estaba muy claro si dentro de un grupo tan peculiar como el de Ratan Tata, la firma del felino seguiría gozando de la independencia y de los fondos necesarios como para desarrollar vehículos tan especiales… Pues bien, si quedaba la más mínima duda acerca de ello, ésta acaba de ser desintegrada con la presentación de sus últimas criaturas: el XKR y el XFR.
La clave de ambos se encuentra bajo el capó, pues los dos estrenan el nuevo propulsor AJ-V8 Gen III. Se trata de un V8 sobrealimentado por un compresor volumétrico y con inyección directa de gasolina que es capaz de generar 510 caballos de potencia con un par motor de 63,7 metros/kilogramo. Este V8 viene a sustituir al anterior V8 de 416 caballos, demasiado veterano y con unas elevadas tasas de polución que lo hacían incompatible con la normativa actual.

Pero las modificaciones sufridas por el modelo van mucho más allá de esa mera ganancia de potencia. Para empezar, en lo estético contamos con un rediseñado paragolpes delantero, retrovisores con intermitentes de tecnología LED integrados, nuevas tomas de aire laterales que mejoran la refrigeración de los frenos, grupos ópticos traseros que recurren también a tecnología LED, capó rediseñado con una inmensa abertura para la respiración del V8 y un escape de nueva factura. Además, se han añadido remates en aluminio por toda la carrocería. Dentro, los cambios más importantes afectan a las terminaciones en madera de roble exclusivas para esta versión y a la incorporación del selector de marchas circular de aluminio denominado JaguarDrive Selector.

Para llevar a cabo la prueba nos desplazamos hasta el magnífico circuito de Monteblanco, en las proximidades de Huelva. Tomamos asiento en unos inmensos y comodísimos butacones con infinitud de regulaciones, que nos permiten incluso modular la sujección de los apoyos laterales. El botón de arranque palpita en color rojo a la espera de que lo pulsemos y liberemos a la bestia que lleva bajo en capó…
Bronco y seco al ralentí, el sonido del XKR es verdadera música celestial para nuestros oídos, bastan un par de miniacelerones en punto muerto para intuir lo que el pedal del acelerador esconde. Salimos de los boxes en una primera vuelta de ‘calentamiento’, tanto para el coche como para nosotros, con todas las ayudas electrónicas en funcionamiento. Las primeras aceleraciones nos empujan contra el asiento como si fuéramos un mosquito más de los que llevamos pegados sobre el paragolpes delantero; impresionante, y eso que el control de estabilidad ‘capa’ el propulsor sin contemplaciones tan pronto como detecta que nos propasamos con el pedal del acelerador.

Para la segunda vuelta ponemos en juego los dos comodines que nos guardamos en la manga y desconectamos parcialmente el control de estabilidad –ahora permite derrapadas controladas– y activamos la configuración general Dynamic –deportiva–. Nos disponemos a continuar nuestra prueba con una nueva banda sonora en nuestros oídos, pues el botón mágico Dynamic modifica incluso el sonido del escape, haciéndolo más bronco y grave todavía y elevando el nivel de decibelios. Ahora, cuando aceleramos a fondo y los 510 caballos llegan hasta el asfalto percibimos unos inquietantes coletazos que de no ser neutralizados por el control de estabilidad nos podrían dejar mirando hacia el lado contrario con relativa facilidad. Las aceleraciones son impresionantes siempre que tengamos la precaución de pisar a fondo con los cuatro neumáticos bien alineados.

En curva simplemente asusta, gira muy plano y no parece tener límite, pues nos permite realizar verdaderas barbaridades sin pasarnos factura, especialmente cuando entramos pasados en los virajes por haber frenado tarde. De hecho, percibimos cómo el XK mantiene mucho mejor la compostura en las frenadas ‘a muerte’ que en las aceleraciones. En estas circunstancias de conducción resulta más que notoria la ayuda del Control Activo de Diferencial, que no es otra cosa que un diferencial que se encarga de mandar más potencia al neumático que cuenta con mayor tracción en cada instante, lo que resulta de gran utilidad al acelerar a fondo a la salida de los virajes o sobre superficies deslizantes.

El motor es sencillamente inacabable, acelera mucho y con la contundencia de una apisonadora a cualquier régimen de giro, sin que apenas detectemos la entrada del compresor volumétrico, que colabora en que no exista ningún vacío de potencia en la zona inicial del cuentavueltas. Además, este V8 tiene la suerte de contar con uno de los mejores cambios del mercado. Resulta muy suave en su funcionamiento y sabe siempre la marcha que debe estar engranada. Además cuenta con un modo secuencial con levas en el volante para cambiar de marcha en forma secuencial.

Fuera de circuito el XKR no desmerece en absoluto. Se muestra extremadamente cómodo y cuidadoso con los ocupantes cuando debe serlo, tornándose en una verdadera bestia si actuamos el modo Dynamic de comportamiento que actúa sobre la dirección, el cambio y el motor.
En condiciones normales la suspensión autorregula su dureza en función del tipo de conducción y del estado de la carretera, lo que hace que el Jaguar se encuentre siempre a la altura de las circunstancias.

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