Sin embargo, pocas veces nos hemos planteado que ejercitar esos músculos nos ayudará a devolver a la piel su firmeza y elasticidad y, además, a eliminar las arrugas.
La pionera de esta técnica denominada gimnasia o fitness facial es María Garrigues Walker. Basta con mirarla a ella para comprobar los espectaculares resultados de este método. Ella nos reta a apretar con fuerza sus pómulos, párpados y boca. Nada, ni un ápice de descolgamiento o flaccidez. La gimnasia facial no sólo nos evita pasar por el quirófano para reparar los efectos del tiempo sobre nuestro rostro, sino que, además nos ayuda a recolocar los músculos, pero nunca nos cambia la expresión de la cara.
ARRUGAS DEL CONTORNO DE LOS OJOS
Para reducir y estirar la doble piel del párpado superior se suben las cejas hacia arriba lo máximo posible, dirigiendo la mirada hacia el techo. Se dejan fijas en ese punto, y se cierran los ojos. Hacer fuerza con las pestañas hacia abajo, como si tuviéramos los ojos deslumbrados por el sol, mientras que las cejas tiran hacia arriba. Mantener esa tensión durante cinco segundos. Repetir cinco veces.
AUMENTO DE LABIOS
Introducir los dedos pulgares en la boca por la comisura de los labios, sin tirar de la piel y llevarlos hacia el centro del labio superior. Se colocan los dedos en las encías, sin tirar hacia arriba para no hacernos daño. Después se presiona el músculo del labio superior contra los dedos, y viceversa. Hay que empujar y relajar, veinte veces. Para finalizar el ejercicio, hay que mantener la presión durante veinte segundos.
EVITAR EL DESCOLGAMIENTO DE LAS MEJILLAS
Apoyar los dedos índice y corazón en el hueso del pómulo y los pulgares a la altura de la barbilla. Ejercer una presión muy suave sobre la piel de esta zona, tirando levemente hacia arriba, sin exagerar. Subir las cejas y la mirada hacia arriba y hacia atrás, como si nos miráramos la nuca. Repetir diez veces. Acabar manteniendo el ejercicio durante veinte segundos y luego relajar las cejas.
ARRUGAS DE LAS COMISURAS DE LOS LABIOS
Apoyar los dedos pulgares al final del pómulo, cerca de las comisuras de los labios. Colocar las palmas de las manos paralelas a la cara y bien estiradas. Tirar hacia arriba suavemente, manteniendo el resto de la cara relajada. Subir las cejas y la mirada hacia arriba y hacia atrás. Repetir diez veces. Acabar manteniendo el mismo ejercicio durante veinte segundos y luego relajar las cejas.
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