1. En primer lugar, sería conveniente comenzar situando la caja de arena en el propio aseo o cuarto de baño para que el gato vaya acostumbrándose a acudir a esa estancia cada vez que quiera hacer uso de ella.
2. Ahora el objetivo más importante es que el gato comience a familiarizarse aún más con la nueva situación de su caja y la altura diferente.
3. Cuando el gato se haya acostumbrado a la nueva situación, será hora de cambiar la ubicación de la caja y fijarla en el propio hueco del inodoro. Para ello, se atará fuertemente y de forma segura la caja de arena en la parte superior de la cisterna.
4. El último y definitivo paso consiste en sustituir la caja de arena por un plástico transparente resistente que se fijará al hueco del inodoro y en el que se hará un agujero central para que el gato pueda hacer sus necesidades. Además, habrá que esparcir alrededor del agujero y por todo el plástico la arena de la caja.
5. Sólo queda retirar el plástico y el gato hará sus necesidades directamente en el inodoro.
Gatos en celo
Si el gato está en época de celo hay un remedio muy sencillo para que esté menos pesado: intentar cogerlo y darle una infusión de valeriana templadita. Le tranquilizará y la etapa de celo será menos traumática para todos.
Purgante para gatos
Los gatos de ciudad no siempre tienen ocasión de purgarse comiendo hierba. El mejor remedio es darles un yogur a la semana, con la ventaja añadida de que a los gatos les encanta el yogur.
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