Unir el motor 2.0 turbo de General Motors a un par de propulsores eléctricos no es crear un deportivo estrictamente eléctrico. Sin embargo, si los vestimos con un bastidor de aluminio, conexión a cualquier enchufe de 240 voltios y una carrocería como la del Fisker Karma S Concept presentado en el Salón de Detroit, tenemos por lo menos un coche espectacular, muy veloz y capaz de lograr consumos de risa.
En el Salón se han mostrado dos versiones; una de cuatro puertas, que es la primera que se llevará a la producción, y otra de dos puertas y techo duro retráctil llamada Fisker Karma S Concept. El sistema de propulsión es el mismo, llamado Q-Drive. En cuanto al precio, se situará en torno a los 60.000 euros, menos de lo que cuesta, por ejemplo, un Tesla Roadster.
La marca pretende crear nuevos modelos con la misma plataforma, y previsiblemente también les incorporará las placas solares que este Karma equipa opcionalmente. Estas células fotovoltaicas sirven para contribuir a la refrigeración de las baterías de ión litio y al mismo tiempo cargarlas. Además, cabe recordar que este coche se puede conectar a cualquier enchufe para cargar al máximo sus 'pilas' y seguir sin gastar gasolina, así que tenemos ante nosotros una especie de Chevrolet Volt 'a lo bestia'.
Los responsables de Fisker dicen que este coche será capaz de recorrer 80 kilómetros impulsado exclusivamente por los motores eléctricos y que esto podría cubrir, atención, las demandas de transporte diario del 60% de conductores estadounidenses.
En comparación con el Tesla Roadster, este Fisker todavía no puede ofrecer una propulsión permanente proveniente de los motores eléctricos, pero estamos convencidos de que conseguirá mejores prestaciones, tiene capacidad para cuatro adultos y además puede rugir como un coche 'normal' si el conductor lo desea. A fin de cuentas, tiene el mismo motor de gasolina que el suculento Opel GT.
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