Asesoria familiar Alicante Valencia

Necesitamos consumir para vivir: alimentos, casa, ropa, transportes, servicios. La lista puede ser tan larga que podemos pensar que vivimos para consumir. Pero, ¿Qué entendemos por necesidad? Depende de cómo contemplamos su significado...

Cerda Ortiz Ana Maria
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Foguerer 14
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El No para el Consumismo Actualizado

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El mundo ha evolucionado y actualmente la tecnología nos hace la vida más cómoda, mas higiénica, y lógicamente lo que antes era un lujo poseer, hoy es una “necesidad”. El problema está en que el sujeto parece existir para consumir. Hemos de estar atentos para percibir lo que nos invitan a adquirir, que nos salimos de nosotros mismos para atender la oferta. ¿Estamos más aplicados al tener y dejamos atrás el ser?

Conviene que los niños sean conscientes de que ese “conseguir todo” lo que uno desea no es posible. Puede parecer duro planteárselo a un niño, pero ha de hacer de una forma sencilla, acogedora, cariñosa, pero firme.

Puede parecer que estamos proponiendo una austeridad excesiva. No es así, lo que hay que evitar es que crean que pedir significa conseguir de inmediato lo que sea, aunque resulte un despropósito. La vida no es así. Hay que saber decir NO. El niño por eso no va a ser más infeliz, más bien el contrario, cuándo crezca te agradecerá por haberlo enseñado a superar frustraciones y a luchar y esperar por lo que desea tener.

En el consumo, las propuestas que recibimos son desmesuradas. Los pequeños entran a ello y son los padres quienes han de intervenir para paliar la manipulación que sufren, el descontrol económico, la perdida de algunos principios, la negación a lo que pueda significar esfuerzo por conseguir algo.

Como educar los hijos en una sociedad consumista

. No dar regalos ni premios para motivar. Necesitamos transmitir valores que sean solidarios e permanentes.

. Hay varias maneras de premiar sin que sea regalar algo, pasear juntos, compartir cosas e momentos especiales como una cena en la terraza o un picnic.

El entorno que vivimos hace difícil la tarea de ser unos padres responsables. Decir “no” a tiempo se hace cuesta arriba cuando las propuestas de consumo se suceden una tras otra. Y la población que depende económicamente de sus padres, y sin embargo todos sus integrantes consume con profusión artículos que satisfacen necesidades superfluas. Los chicos perciben como necesidad objetos que son superfluos. Y la culpa no es de los niños que demandan, pero si, de los padres que son los que pagan sus cuentas. Todo eso ¿Por tener contento al niño? ¿Por qué el padre o la madre se sienten culpables por algo y tratan de suavizar sus sentimientos? ¿Por no entrar en conflicto, que bastante tiene la vida para andar discutiendo?

Los demás condicionan y el padre responsable debe ser capaz de escuchar a su sentido común y decidir lo que es viable o no, pues los niños no perderán amigos por no tener una PSP del mismo color que su amigo, y tampoco pasaran vergüenza si no les compra aquella ropa de marca o el skate o patinete de tal personaje.

Hay que aguantar y resistir. Y asumir que, a veces no se cae bien al hijo. Ya vendrá más tarde el tiempo en el que el joven reconozca que sus padres se emplearon a fondo en su crecimiento y desarrollo.

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