Seas como seas, hay un ejercicio saludable para tu cuerpo y tu mente. Descúbrelo.
Nerviosos, apáticos, optimistas, sociables… Por muy distintos que seamos unos de otros, en septiembre hay algo que nos iguala: todos nos reencontramos con el estrés. Esa tensión en principio no es mala, pues nos estimula, nos hace progresar. Pero el cuerpo no está preparado para soportarla mucho tiempo. Si esto sucede, aparecen los efectos secundarios: falta de sueño, irritabilidad y debilitamiento de nuestro sistema inmunológico. Antes de llegar a este punto, ponte en marcha. Para ello te ayudamos a encontrar la actividad física más adecuada a tu forma de enfrentarte a la vida. Y es que igual que no todos podemos hacer ejercicio al mismo nivel, no todos tenemos que decantarnos por el mismo deporte. Así, acertar con el grado de esfuerzo físico y con la gimnasia que te va pueden ser las claves para no abandonar al mes de haber empezado. ¿Sabes ya qué te pide el cuerpo?
Pausado
Tomarse la vida con calma parece un lujo al alcance de unos pocos. Pero incluso estos “elegidos” acumulan tensiones que deben liberar. De hecho, transmiten tal serenidad que suelen convertirse en el hombro en el que todos se apoyan y eso, al final, se paga. Si todo esto te suena familiar, piensa que en tu caso para mantener el estrés a raya es preferible desconectar mentalmente a acabar rendido físicamente.
. ¿Qué ejercicios te convienen ?Las marchas por el campo, las rutas en bicicleta o los paseos en barca son un ejercicio excelente que no romperán tu tranquilidad. Si además buscas algo de reto, el golf es lo ideal: hay contacto con la naturaleza que de por sí relaja y una actividad difícil que obliga a centrarse en ella. Otra opción más urbana es acudir al gimnasio y que diseñen un entrenamiento adecuado a tu ritmo, máquina por máquina, ejercicio por ejercicio. El yoga, pilates o cualquier tipo de gimnasia suave también te aportará la actividad necesaria para mantener el sosiego que tanto precisas.
. ¿Con qué frecuencia? Para calmar tu mente, dos días a la semana irán de sobra. Si además quieres ver resultados físicos, aumenta a tres o cuatro.
. Nuestro consejo. Aprovecha tu naturaleza serena y no busques la competición ni te vuelvas loco intentando ser el rey de la pista. Para ese tipo de desafíos ya está el día a día.
Nervioso
Hay quien afronta cada jornada como una carrera constante. ¿El premio? Ganar tiempo al tiempo para cumplir con las obligaciones reales y con las autoimpuestas, esas que uno se adjudica cuando se siente incapaz de decir que “no” a nadie; esas que acabamos asumiendo por querer agradar a todos, por miedo a defraudar, a no dar la talla… Pues bien, respira hondo y mira cómo puedes liberar tanta tensión.
. ¿Qué ejercicios te convienen? Si sólo te enseñan a respirar,...
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