Medico de familia Santander Cantabria
Érase una vez un bonito invierno con sus tardes de lluvia, sus montañas nevadas y ¡su piel y su pelo en alerta roja! Con un sólo click podrá aprender a cuidar su piel y cabello...
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Decálogo de Cuidados Contra el Frío
Toma nota de nuestros 10 consejos para que tu piel no se resienta.
1. Limpieza suave
Tanto la piel como el pelo se ensucian más debido al viento. Para limpiarlos, en el caso del rostro, apuesta por toallitas, leche desmaquillante o espuma, menos agresivos que el jabón. En cuanto al pelo, lávalo tanto como lo necesites: “No se estropea por lavarlo cada día”, afirma Rafael Artero, shampunier (experto en lavado) de Pantene Pro-V.
2. ¡Agua tibia va!
La ducha calentita es una gozada, ¡pero deshidrata la piel y el pelo! Ya sabes: agua templada y, al final, fría. Cuesta, pero compensa.
3. Hidratación total
Como el frío congestiona la piel, esta necesita más protección. Dásela con cremas más densas por el día y fórmulas nutritivas de noche. Y no te olvides del cuerpo: el efecto ‘cebolla’ (véase: capas y capas de abrigo), provoca una mala oxigenación de la piel y sequedad. ¿La solución? Un bodymilk con ácido láctico.
4. Caliente, caliente
Frío, frío. Los cambios bruscos de temperatura debilitan la barrera cutánea y las cutículas (escamas protectoras del cabello). Para evitarlos, mantén la temperatura de tu casa a 22 ºC y sal abrigadita.
5. El cielo protector
O más bien lo contrario. Porque si practicas deporte al aire libre, las nubes no te protegen. Los rayos UV no cierran por vacaciones, por lo que debes utilizar productos con filtro solar en el rostro y en el pelo.
6. ¡Hasta el gorro!
Así puede acabar tu melena del susodicho. Y es que el abuso (que no el uso) debilita la cutícula y, además, si está confeccionado con fibras artificiales, electriza el pelo. Utilízalo con cabeza, please.
7. ¡Ojo al secador!
No hace falta que jures que en invierno lo utilizas más, pero debes hacerlo mejor para que tu pelo no sufra. Ponlo siempre a temperatura media y, si usas cepillos para peinarte, elígelos siempre de madera o cerámica. Los metálicos castigan más el cabello.
8. Taller de arreglos
Alíate a las mascarillas reparadoras para volver a poner a punto tu melena, a las antiencrespamiento si tu pelo se rebela contra la humedad y a las nutritivas para recuperar tu piel. ¿La frecuencia? Dos veces a la semana.
9. Alto riesgo
Hay zonas especialmente sensibles al frío: los labios, el contorno de ojos y las manos tienen una piel muy fina que se deshidrata con facilidad. Protégelos con cacao y cremas específicas. Te lo agradecerán.
10. Abre la boca
Y no te prives de los alimentos antifreeze. Los lácteos, el hígado y el huevo contienen vitamina A, que es hidratante. Y los cítricos y las espinacas te ayudarán a fortalecer la piel y el pelo. ¡A comer!
1. Limpieza suave
Tanto la piel como el pelo se ensucian más debido al viento. Para limpiarlos, en el caso del rostro, apuesta por toallitas, leche desmaquillante o espuma, menos agresivos que el jabón. En cuanto al pelo, lávalo tanto como lo necesites: “No se estropea por lavarlo cada día”, afirma Rafael Artero, shampunier (experto en lavado) de Pantene Pro-V.
2. ¡Agua tibia va!
La ducha calentita es una gozada, ¡pero deshidrata la piel y el pelo! Ya sabes: agua templada y, al final, fría. Cuesta, pero compensa.
3. Hidratación total
Como el frío congestiona la piel, esta necesita más protección. Dásela con cremas más densas por el día y fórmulas nutritivas de noche. Y no te olvides del cuerpo: el efecto ‘cebolla’ (véase: capas y capas de abrigo), provoca una mala oxigenación de la piel y sequedad. ¿La solución? Un bodymilk con ácido láctico.
4. Caliente, caliente
Frío, frío. Los cambios bruscos de temperatura debilitan la barrera cutánea y las cutículas (escamas protectoras del cabello). Para evitarlos, mantén la temperatura de tu casa a 22 ºC y sal abrigadita.
5. El cielo protector
O más bien lo contrario. Porque si practicas deporte al aire libre, las nubes no te protegen. Los rayos UV no cierran por vacaciones, por lo que debes utilizar productos con filtro solar en el rostro y en el pelo.
6. ¡Hasta el gorro!
Así puede acabar tu melena del susodicho. Y es que el abuso (que no el uso) debilita la cutícula y, además, si está confeccionado con fibras artificiales, electriza el pelo. Utilízalo con cabeza, please.
7. ¡Ojo al secador!
No hace falta que jures que en invierno lo utilizas más, pero debes hacerlo mejor para que tu pelo no sufra. Ponlo siempre a temperatura media y, si usas cepillos para peinarte, elígelos siempre de madera o cerámica. Los metálicos castigan más el cabello.
8. Taller de arreglos
Alíate a las mascarillas reparadoras para volver a poner a punto tu melena, a las antiencrespamiento si tu pelo se rebela contra la humedad y a las nutritivas para recuperar tu piel. ¿La frecuencia? Dos veces a la semana.
9. Alto riesgo
Hay zonas especialmente sensibles al frío: los labios, el contorno de ojos y las manos tienen una piel muy fina que se deshidrata con facilidad. Protégelos con cacao y cremas específicas. Te lo agradecerán.
10. Abre la boca
Y no te prives de los alimentos antifreeze. Los lácteos, el hígado y el huevo contienen vitamina A, que es hidratante. Y los cítricos y las espinacas te ayudarán a fortalecer la piel y el pelo. ¡A comer!