Cuidados del Cutis Cansado Marbella Andalucía
Dormir poco, mucho trabajo, más responsabilidades. Todo se nota en su rostro. Si quiere tener mejor cara, sigua nuestros pasos y olvide el cansancio. Con un sólo click podrá continuar leyendo...
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Cuidados del Cutis Cansado
¿Un mal día?
Hidratación extra. Es la clave cuando la cara no presenta su mejor aspecto. Bebe al menos dos litros de agua al día y aplícate con frecuencia abundante crema hidratante. Una piel bien hidratada aparenta tener muchos años menos y un aspecto más saludable y lozano. No temas ponerte demasiado ‘potingue’. Pero sé menos generosa si tienes el cutis graso, ya que entonces tu piel no podrá absorber bien la crema y te dejará brillos poco favorecedores.
Bronceado ‘de bote’. Si algunas mañanas la piel está casi tan gris como el día, es el momento de recurrir a los polvos bronceadores, la manera más sencilla de dar vida a un rostro cansado. Lo primero es elegir el tono adecuado para cada cutis (ni demasiado naranja ni demasiado brillante). Hay que pasar la brocha por los lugares en los que el sol incide frecuentemente: mejillas, frente, nariz y barbilla. Otra buena opción es utilizar un autobronceador especial para el rostro. La maquilladora Bobbi Brown aconseja ponerlo por la noche, antes de acostarnos y con la piel completamente limpia. Así, al despertarnos, tendremos un mejor aspecto. Hay que aplicarlo por toda la cara, excepto en el contorno de ojos. No olvides el cuello y las orejas. Y, la primera vez, no te pongas mucha cantidad de producto. Es mejor añadir después si, transcurrida una hora, notas que el color no te ha subido lo suficiente. Por cierto, no olvides lavarte las manos. Unas palmas bronceadas o con color entre los dedos, delatan a una novata en el arte del autobronceado.
Piel radiante al momento. Un masaje facial es la manera más rápida y eficaz de devolver a la piel el resplandor perdido. Basta con un movimiento ascendente y descendente en círculos por todo el rostro, durante sólo dos minutos. Si lo haces con una ampolla reafirmante efecto flash o con una crema tensora, el resultado será aún más espectacular.
No olvides el corrector. Si no tienes buena cara, ese día necesitas corrector más que nunca. Cuando tus ojeras son muy marcadas y oscuras, a lo mejor no las puede cubrir por completo, pero ayuda. Extiéndelo bien por la zona del lacrimal y conseguirás que el ojo parezca más grande y abierto.
Ruborízate. La maquilladora Bobbi Brown es una firme defensora de la idea de que, si se tiene un mal día, maquillarse demasiado es un gran error: “Piensas que te ayudará a disfrazar lo mal que te sientes, pero la verdad es que la mayoría de las veces te encuentras incluso peor”. ¿Cómo solucionarlo entonces? Con un ligero toque de colorete. Elige un tono bonito, de color rosa o marrón, según tu piel sea clara u oscura. Verás como tu rostro revive.
Riza tus pestañas. Los ojos más cansados se transforman en abiertos y despiertos por obra y gracia del rizador de pestañas. Una ‘herramienta’ que todas las mujeres deberían tener en su neceser. El secreto para usarlo: mantén las pestañas presionadas con el rizador durante diez segundos. Después, si quieres, puedes ponerte la máscara.
Hidratación extra. Es la clave cuando la cara no presenta su mejor aspecto. Bebe al menos dos litros de agua al día y aplícate con frecuencia abundante crema hidratante. Una piel bien hidratada aparenta tener muchos años menos y un aspecto más saludable y lozano. No temas ponerte demasiado ‘potingue’. Pero sé menos generosa si tienes el cutis graso, ya que entonces tu piel no podrá absorber bien la crema y te dejará brillos poco favorecedores.
Bronceado ‘de bote’. Si algunas mañanas la piel está casi tan gris como el día, es el momento de recurrir a los polvos bronceadores, la manera más sencilla de dar vida a un rostro cansado. Lo primero es elegir el tono adecuado para cada cutis (ni demasiado naranja ni demasiado brillante). Hay que pasar la brocha por los lugares en los que el sol incide frecuentemente: mejillas, frente, nariz y barbilla. Otra buena opción es utilizar un autobronceador especial para el rostro. La maquilladora Bobbi Brown aconseja ponerlo por la noche, antes de acostarnos y con la piel completamente limpia. Así, al despertarnos, tendremos un mejor aspecto. Hay que aplicarlo por toda la cara, excepto en el contorno de ojos. No olvides el cuello y las orejas. Y, la primera vez, no te pongas mucha cantidad de producto. Es mejor añadir después si, transcurrida una hora, notas que el color no te ha subido lo suficiente. Por cierto, no olvides lavarte las manos. Unas palmas bronceadas o con color entre los dedos, delatan a una novata en el arte del autobronceado.
Piel radiante al momento. Un masaje facial es la manera más rápida y eficaz de devolver a la piel el resplandor perdido. Basta con un movimiento ascendente y descendente en círculos por todo el rostro, durante sólo dos minutos. Si lo haces con una ampolla reafirmante efecto flash o con una crema tensora, el resultado será aún más espectacular.
No olvides el corrector. Si no tienes buena cara, ese día necesitas corrector más que nunca. Cuando tus ojeras son muy marcadas y oscuras, a lo mejor no las puede cubrir por completo, pero ayuda. Extiéndelo bien por la zona del lacrimal y conseguirás que el ojo parezca más grande y abierto.
Ruborízate. La maquilladora Bobbi Brown es una firme defensora de la idea de que, si se tiene un mal día, maquillarse demasiado es un gran error: “Piensas que te ayudará a disfrazar lo mal que te sientes, pero la verdad es que la mayoría de las veces te encuentras incluso peor”. ¿Cómo solucionarlo entonces? Con un ligero toque de colorete. Elige un tono bonito, de color rosa o marrón, según tu piel sea clara u oscura. Verás como tu rostro revive.
Riza tus pestañas. Los ojos más cansados se transforman en abiertos y despiertos por obra y gracia del rizador de pestañas. Una ‘herramienta’ que todas las mujeres deberían tener en su neceser. El secreto para usarlo: mantén las pestañas presionadas con el rizador durante diez segundos. Después, si quieres, puedes ponerte la máscara.