Construcción de Carreteras Almansa Castilla La Mancha
El presente artículo nos habla sobre la importancia de la seguridad vial y la construcción de la carretera del futuro. Con un sólo click podrá leer acerca de la planificación de la carretera del futuro...
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Construcción de Carreteras
Todos nos hemos quejado alguna vez del estado de las carreteras, por un firme en mal estado, una señalización defectuosa o un trazado que no tiene ninguna justificación. La construcción de una carretera depende en gran medida de la orografía del terreno y en este sentido España no tiene ninguna ventaja, pues somos uno de los países más montañosos de Europa.
El coste por kilómetro de una carretera puede multiplicarse por más de diez si se trata de una zona montañosa, que exige continuos desmontes, túneles y puentes, con relación a un trazado en una zona completamente plana y sin grandes obstáculos naturales.
Por lo tanto, el primer problema con el que se enfrenta la teórica carretera perfecta o la carretera del futuro, cargada de tecnología y con un trazado impecable, es el coste por kilómetro, en algunos casos difícil de asumir por las administraciones, sobre todo en los actuales tiempos de crisis.
Pensando en la ecología
La carretera del futuro también debe ser respetuosa con el medioambiente desde el mismo momento en que empieza a ser proyectada. Su trazado debe producir el mínimo impacto ambiental, tanto visual como en la flora y fauna de la zona, pero también la utilización de asfaltos especiales puede mejorar su respeto del entorno.
La fluidez del tráfico asegura un menor consumo de los vehículos, pero también el propio asfalto puede ser ‘ecológico’. Una de las nuevas posibilidades que podría incorporar el firme de la carretera del futuro, es un aditivo capaz de absorber y eliminar algunas sustancias como los óxidos de nitrógeno que emiten los vehículos, en particular en los túneles y zonas más cerradas.
Evitar la monotonía
En viajes por Estados Unidos recuerdo impresionantes accidentes por salida de la carretera en una autopista de rectas interminables y con cuatro carriles. La razón: el aburrimiento y la monotonía que provoca la distracción y casi el adormecimiento del conductor.
Los expertos en seguridad vial aseguran que la mayor parte de los accidentes se producen por salidas de la carretera, en muchos casos por distracciones. Los coches son cada vez más ‘inteligentes’ con cambio automático, programadores de velocidad y sistemas de ayuda a la conducción que requieren menos movimientos del conductor. Por ello la monotonía de la carretera puede convertirse en un peligroso aliado de la pérdida de atención.
Según éstos mismos expertos las autovías y autopistas no deben tener rectas de más de dos kilómetros seguidos y tanto el asfalto como los márgenes próximos a la vía, deben contar con elementos visuales que rompan esa monotonía –cambios de color, esculturas, etc.–. El propio asfalto puede contribuir a reducir esa continuidad con cambios de color e incluso indicaciones que permitan estimar o calcular la velocidad y la distancia con el vehículo que nos precede, como un estímulo para la atención, lo que también repercute muy directamente en la seguridad.
Seguridad ante todo
Si ya contamos con un trazado y un firme perfectos, bien señalizados y con buena visibilidad, debemos pensar que a pesar de todo esto también puede producirse un accidente. En este caso las protecciones deben absorber la energía del impacto y retener, en la medida de lo posible, el vehículo para evitar que rebote, además de no convertirse en un peligro para los motoristas, como ocurre con la mayoría de las barreras actuales. Los elementos de protección no pueden convertirse en una rampa y deben impedir que el vehículo salte por encima de ellos o que sus componentes puedan penetrar en el vehículo convirtiéndose en una verdadera guillotina.
En algunas carreteras secundarias suecas, con un sólo carril en cada sentido, se utilizan separaciones mediante cables de acero que, gracias a una cierta elasticidad, permiten amortiguar el golpe e incluso ‘sujetar’ el vehiculo, como si de una trampa de red se tratara. Una medida efectiva pero que en el caso de los motoristas -en los países nórdicos hay poca afición a las motos- puede convertirse en algo muy peligroso, lo que demuestra que no hay una solución perfecta al 100%.
Mantenimiento, primordial
De nada sirve una carretera de trazado casi perfecto, bien señalizada, de firme impecable y con todas las medidas de seguridad si no tiene un correcto mantenimiento. En pocos años las señales se deteriorarán y no serán visibles. El asfalto empezará a degradarse y los baches se acumularán, convirtiéndose en peligrosas pozas de agua.
El coste por kilómetro de una carretera puede multiplicarse por más de diez si se trata de una zona montañosa, que exige continuos desmontes, túneles y puentes, con relación a un trazado en una zona completamente plana y sin grandes obstáculos naturales.
Por lo tanto, el primer problema con el que se enfrenta la teórica carretera perfecta o la carretera del futuro, cargada de tecnología y con un trazado impecable, es el coste por kilómetro, en algunos casos difícil de asumir por las administraciones, sobre todo en los actuales tiempos de crisis.
Pensando en la ecología
La carretera del futuro también debe ser respetuosa con el medioambiente desde el mismo momento en que empieza a ser proyectada. Su trazado debe producir el mínimo impacto ambiental, tanto visual como en la flora y fauna de la zona, pero también la utilización de asfaltos especiales puede mejorar su respeto del entorno.
La fluidez del tráfico asegura un menor consumo de los vehículos, pero también el propio asfalto puede ser ‘ecológico’. Una de las nuevas posibilidades que podría incorporar el firme de la carretera del futuro, es un aditivo capaz de absorber y eliminar algunas sustancias como los óxidos de nitrógeno que emiten los vehículos, en particular en los túneles y zonas más cerradas.
Evitar la monotonía
En viajes por Estados Unidos recuerdo impresionantes accidentes por salida de la carretera en una autopista de rectas interminables y con cuatro carriles. La razón: el aburrimiento y la monotonía que provoca la distracción y casi el adormecimiento del conductor.
Los expertos en seguridad vial aseguran que la mayor parte de los accidentes se producen por salidas de la carretera, en muchos casos por distracciones. Los coches son cada vez más ‘inteligentes’ con cambio automático, programadores de velocidad y sistemas de ayuda a la conducción que requieren menos movimientos del conductor. Por ello la monotonía de la carretera puede convertirse en un peligroso aliado de la pérdida de atención.
Según éstos mismos expertos las autovías y autopistas no deben tener rectas de más de dos kilómetros seguidos y tanto el asfalto como los márgenes próximos a la vía, deben contar con elementos visuales que rompan esa monotonía –cambios de color, esculturas, etc.–. El propio asfalto puede contribuir a reducir esa continuidad con cambios de color e incluso indicaciones que permitan estimar o calcular la velocidad y la distancia con el vehículo que nos precede, como un estímulo para la atención, lo que también repercute muy directamente en la seguridad.
Seguridad ante todo
Si ya contamos con un trazado y un firme perfectos, bien señalizados y con buena visibilidad, debemos pensar que a pesar de todo esto también puede producirse un accidente. En este caso las protecciones deben absorber la energía del impacto y retener, en la medida de lo posible, el vehículo para evitar que rebote, además de no convertirse en un peligro para los motoristas, como ocurre con la mayoría de las barreras actuales. Los elementos de protección no pueden convertirse en una rampa y deben impedir que el vehículo salte por encima de ellos o que sus componentes puedan penetrar en el vehículo convirtiéndose en una verdadera guillotina.
En algunas carreteras secundarias suecas, con un sólo carril en cada sentido, se utilizan separaciones mediante cables de acero que, gracias a una cierta elasticidad, permiten amortiguar el golpe e incluso ‘sujetar’ el vehiculo, como si de una trampa de red se tratara. Una medida efectiva pero que en el caso de los motoristas -en los países nórdicos hay poca afición a las motos- puede convertirse en algo muy peligroso, lo que demuestra que no hay una solución perfecta al 100%.
Mantenimiento, primordial
De nada sirve una carretera de trazado casi perfecto, bien señalizada, de firme impecable y con todas las medidas de seguridad si no tiene un correcto mantenimiento. En pocos años las señales se deteriorarán y no serán visibles. El asfalto empezará a degradarse y los baches se acumularán, convirtiéndose en peligrosas pozas de agua.