Psicologos infantiles Alicante Valencia

Cuando el bebé tiene desordenado el ritmo del sueño no tiene por qué preocuparse. A continuación, encontrará algunos consejos que le serán muy prácticos para controlar el sueño de su bebé...

Sempere Lafuente Jose Antonio
965214085
Belando 25
Alacant, Valencia

Esta Información es Proveída por
Almendro S.C  
965910067
Martin Luther King 2
Alacant, Valencia

Esta Información es Proveída por
Guarderia Ciudad Infantil San Jorge Av. Doctor Rico, 15  
965927661
Doctor Rico 15
Alacant, Valencia

Esta Información es Proveída por
Ciudad Infantil San Jorge S.L  
965927661
Doctor Rico 15
Alacant, Valencia

Esta Información es Proveída por
Escuela Infantil Montessori Hondon De Los Frailes, 2 Bajo  
965256245
Hondon De Los Frailes 2
Alacant, Valencia

Esta Información es Proveída por
Aparicio Barros Nuria
966354050
Pintor Xavier Soler 13
Alacant, Valencia

Esta Información es Proveída por
Juan Canto Maria Teresa
965256199
Doctor Bergez 37
Alacant, Valencia

Esta Información es Proveída por
Nido Educa S.L.  
965156851
Chopo 11
Alacant, Valencia

Esta Información es Proveída por
Pastor Lopez Ana Isabel
965128527
Nucia (La) 45
Alacant, Valencia

Esta Información es Proveída por
Farmacia Sanjuan-Vidal C.B.  
965252568
Alcoy 10
Alacant, Valencia

Esta Información es Proveída por
Esta Información es Proveída por

Buenas noches y Dulces Sueños

Provided By:

Cuando a horas intempestivas de la noche, después de haberle alimentado, cambiado y acunado, vuestro bebé sigue con los ojos abiertos, comienza a surgir en vosotros un desolador sentimiento de cansancio y de impotencia. La buena noticia es que podéis variar esta situación: mantened la calma, armaos de paciencia y seguid nuestros consejos.

Cambiar su ritmo de sueño

Los bebés duermen mucho. Lo malo es que lo hacen en horarios diferentes a los de los adultos. Esto se explica porque durante su vida intrauterina lo hacen así: tienden a adormecerse cuando su madre está activa, porque su constante movimiento es un dulce mecimiento para ellos, y se espabilan cuando su madre para, o sea, de noche, ya que al tumbarse les deja más espacio en la tripa para poder moverse.

Pasadas las primeras semanas llega el momento de cambiar este ritmo innato de vuestro hijo. Enseñarle a distinguir el día y la noche no es demasiado complicado: cuando sea de noche, poned su habitación a oscuras y procurad que esté lo más aislada posible del ruido. En cambio, para dormir la siesta dejad algo de claridad y permitid que lleguen hasta él los sonidos de la casa.

Otra idea es echarle en el cochecito para las siestas y darle las tomas diurnas en el salón: así asociará el cochecito y el salón con el día, y la cuna y el dormitorio con la noche. Lo que no debéis hacer es despertarle, aunque lleve durmiendo mucho tiempo. Por dos motivos: porque durante el sueño segrega la hormona del crecimiento, imprescindible para que éste no se detenga, y porque mientras duerme ahorra energías, que quedan a disposición de un mejor desarrollo.

El ritual nocturno, imprescindible

A partir de los dos o los tres meses, los bebés ya no necesitan comer tan a menudo y su tiempo de sueño continuo se prolonga. Es el momento ideal para habituar a vuestro hijo a seguir un ciclo de sueño y vigilia más similar al vuestro.

Para lograrlo resulta fundamental que establezcáis una rutina diaria en la que haya un momento fijo para las comidas, el baño, el paseo y el sueño. Y que, llegado el momento de dormir, hagáis un ritual, siempre el mismo y en el mismo orden.

Ponedle el pijama, dadle la toma, mecedlo en brazos, cantadle una nana, acostadle, dadle un masaje y salid del cuarto antes de que se duerma. Si llora, acudid a su lado para calmarle, sin sacarle de la cuna. Habladle y tocadle, pero no le durmáis en brazos; así aprenderá a dormirse solo y si se despierta de noche, no tendrá necesidad de reclamaros para volver a dormirse.

Quitarle la toma de madrugada

Para prolongar las horas de sueño nocturno de vuestro pequeño tenéis que retirarle la toma de la madrugada. ¿Cómo? Añadiendo un par de cucharaditas de cereales a la última toma y dándosela más tarde.

Si a pesar de todo vuestro pequeño continúa despertándose demasiado temprano, dadle un biberón de agua que le entretenga el estómago durante un ratito. Ya veréis cómo, dentro de poco, su primera toma del día coincide con vuestro desayuno. Desde ese momento podréis trasladarle a su propio dormitorio, aunque alguna vez se inquiete por la noche.

Haga click aquí para leer más artículos de Crecer Feliz