Alquiler Alfa Romeo Talavera De La Reina Castilla La Mancha
El exclusivo Alfa Romeo 8C Spider es uno de los coches de lujo más espectaculares, impresionantes y realmente bonitos que existen en la industria automotriz...
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Hidraulica Talavera S.L.
925812113
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Francisco Aguirre 319
Talavera Reina, Castilla La Mancha
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Ecuero Luiz Maria Jose
925800938
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Cañada De La Sierra 56
Talavera Reina, Castilla La Mancha
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Automocion Talavera S.A.
925841194
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Doctor Fleming 399
Talavera Reina, Castilla La Mancha
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Proveído Por:
Alfa Romeo 8C Spider
El Alfa 8C Coupé ya era un automóvil precioso, pero el Spider lo supera ampliamente. Se mire por donde se mire es todo un regalo para la vista. En España sólo habrá cinco propietarios de esta impresionante máquina y en total serán 500 en todo el mundo, clientes que han pasado por un duro proceso de selección, pues los pedidos eran más de 1.200.
Cada uno de estos clientes podrá elegir entre los cinco colores de carrocería, cuatro de tapicería –en cuero tratado para reducir su temperatura cuando está al sol– y las diferentes opciones disponibles –pocas y limitadas– aunque cualquier petición puede hacerse ‘a la carta’ tanto de colores, como de tapicerías o equipamientos especiales. Para garantizar que sólo existirán los 500 ejemplares de los clientes, los dos modelos que utilizamos durante la presentación –uno blanco y otro rojo–, no contaban con la placa numerada que identifica a los de producción y pasarán directamente al museo de Alfa, para que no haya dudas.
Made in Italy
El 8C tiene genes de las tres marcas punteras del grupo, Ferrari en el motor, Alfa en el diseño y Maserati en su proceso de construcción. La carrocería, enteramente realizada en carbono, se manda a Modena y en las instalaciones de Maserati se realiza el montaje del motor y de todos los elementos mecánicos para dejar el coche totalmente terminado. Respecto al cupé pesa 90 kilogramos más, debido a los refuerzos estructurales, y el depósito de combustible ha sido reubicado. La capota es de accionamiento eléctrico, pero el cierre en la parte superior del parabrisas es manual y, una vez plegada, hay que poner ‘a mano’ dos tapas en las esquinas traseras, detrás de las ventanillas, para ocultar los mecanismos, tapas que hay que retirar también a mano cuando queremos poner el techo.
Dócilmente radical
Del motor de ocho cilindros poco se puede decir, pues equipa a muchos modelos de Ferrari y Maserati, y su sonido ya resulta espectacular. La conducción del 8C Spider resulta mucho más sencilla y cómoda de lo que se puede pensar en un principio... siempre que no desconectemos las ayudas electrónicas, porque entonces hace falta mano y brazos de acero, además de ser un piloto experimentado, para controlar sus radicales reacciones.
En modo automático, tanto el cambio, como la suspensión, resultan suaves y cómodos. Cuando conectamos el modo Sport cambia hasta el sonido del escape, mucho más bronco y excitante, la suspensión se endurece y las reacciones del acelerador y el cambio son más radicales, además de hacer que el control de estabilidad sea más ‘permisivo’ con un cierto derrape. La eficacia y aguante de los frenos queda fuera de toda duda, con una resistencia extraordinaria al trato más duro.
Mucho carbono
Además de utilizar la fibra de carbono en casi toda la estructura del monocasco y revestimientos interiores, el 8C Spider monta frenos carbonocerámicos en las cuatro ruedas. Los delanteros de 380 milímetros de diámetro y los traseros de 360, en los do casos con pinzas Brembo, un elemento que lo diferencia del cupé, ya que en éste eran una opción. El equipo de frenos ofrece una eficacia sorprendente, con una resistencia casi inacabable a pesar del uso intensivo al que fueron sometidos durante una larga mañana en el circuito de Balocco.
Cada uno de estos clientes podrá elegir entre los cinco colores de carrocería, cuatro de tapicería –en cuero tratado para reducir su temperatura cuando está al sol– y las diferentes opciones disponibles –pocas y limitadas– aunque cualquier petición puede hacerse ‘a la carta’ tanto de colores, como de tapicerías o equipamientos especiales. Para garantizar que sólo existirán los 500 ejemplares de los clientes, los dos modelos que utilizamos durante la presentación –uno blanco y otro rojo–, no contaban con la placa numerada que identifica a los de producción y pasarán directamente al museo de Alfa, para que no haya dudas.
Made in Italy
El 8C tiene genes de las tres marcas punteras del grupo, Ferrari en el motor, Alfa en el diseño y Maserati en su proceso de construcción. La carrocería, enteramente realizada en carbono, se manda a Modena y en las instalaciones de Maserati se realiza el montaje del motor y de todos los elementos mecánicos para dejar el coche totalmente terminado. Respecto al cupé pesa 90 kilogramos más, debido a los refuerzos estructurales, y el depósito de combustible ha sido reubicado. La capota es de accionamiento eléctrico, pero el cierre en la parte superior del parabrisas es manual y, una vez plegada, hay que poner ‘a mano’ dos tapas en las esquinas traseras, detrás de las ventanillas, para ocultar los mecanismos, tapas que hay que retirar también a mano cuando queremos poner el techo.
Dócilmente radical
Del motor de ocho cilindros poco se puede decir, pues equipa a muchos modelos de Ferrari y Maserati, y su sonido ya resulta espectacular. La conducción del 8C Spider resulta mucho más sencilla y cómoda de lo que se puede pensar en un principio... siempre que no desconectemos las ayudas electrónicas, porque entonces hace falta mano y brazos de acero, además de ser un piloto experimentado, para controlar sus radicales reacciones.
En modo automático, tanto el cambio, como la suspensión, resultan suaves y cómodos. Cuando conectamos el modo Sport cambia hasta el sonido del escape, mucho más bronco y excitante, la suspensión se endurece y las reacciones del acelerador y el cambio son más radicales, además de hacer que el control de estabilidad sea más ‘permisivo’ con un cierto derrape. La eficacia y aguante de los frenos queda fuera de toda duda, con una resistencia extraordinaria al trato más duro.
Mucho carbono
Además de utilizar la fibra de carbono en casi toda la estructura del monocasco y revestimientos interiores, el 8C Spider monta frenos carbonocerámicos en las cuatro ruedas. Los delanteros de 380 milímetros de diámetro y los traseros de 360, en los do casos con pinzas Brembo, un elemento que lo diferencia del cupé, ya que en éste eran una opción. El equipo de frenos ofrece una eficacia sorprendente, con una resistencia casi inacabable a pesar del uso intensivo al que fueron sometidos durante una larga mañana en el circuito de Balocco.