Cuidado personal Palma Baleares

La primera impresión es la que cuenta. Por desgracia y según todos los expertos, sí, y mucho. Con un sólo click podrá obtener consejos para que la primera impresión que cause sea la indicada...

30 Segundos para Causar Buena Impresión

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Tanto, que aseguran que en la mayoría de los casos resulta casi imposible modificar esa primera sensación que se forja en apenas 30 segundos. La buena noticia es que puedes conseguir que los demás vean en ti sólo aquello que quieres que vean. ¿Cómo? Incidiendo en los aspectos que te favorecen y reduciendo los que te perjudican.

“El 50% del juicio que se realiza nada más ver a una persona es sobre su apariencia física (el color del pelo, la ropa, su estilo y forma de moverse): el 40 %, la voz, y sólo el 10% restante corresponde al contenido de nuestra conversación”, señala Javier Mañero, director de la Escuela de Inteligencia de Madrid, especializada en la capacitación del talento (Tel.: 915 488 176). Así, para conseguir que tu interlocutor preste atención a lo que le vas a decir, tienes que superar una barrera del 90%, repleta de elementos tan superficiales como el color de tu ropa o tu semejanza con personas vinculadas a experiencias previas de quien te juzgar. “Cualquier detalle lleva a hacer un juicio de valor”, concluye.

Como hay elementos que escapan de tu control, veamos aquellos que están en tus manos, empezando por el más evidente: tu apariencia física.

Paz Herrera, directora en Madrid de la asesoría de imagen Qué me pongo ( www.quemepongo.es ), propone manejar con cuidado los códigos de imagen: “Los creadores de los dibujos animados son unos expertos: los personajes buenos están diseñados con colores claros y formas redondeadas, y los malos con tonos oscuros y rasgos afilados. Está demostrado que los colores suaves y las formas redondeadas ofrecen una imagen de amabilidad y cercanía, y los colores oscuros y las formas angulosas imprimen seriedad y solidez”. Un exceso, en ambos casos, conduce a impresiones negativas: el primer estereotipo puede inducir una imagen de laxitud, de poca constancia y poca credibilidad; el segundo, frialdad, distanciamiento y hasta cierta malignidad.

Como asegura Herrera, “lo importante es conocer lo que transmitimos para poder jugar con esas sensaciones”. Si no lo tienes claro, pídele a otra persona que te cuente cómo te percibe y, en función de esa imagen, puedes suavizar los elementos que te gustan menos y potenciar los que te apetecen más, pero siempre teniendo en cuenta que es fundamental vestir de acuerdo con la situación. En general, los colores oscuros dan seguridad, estabilidad y credibilidad, igual que las líneas rectas. Para una entrevista de trabajo son perfectos el gris, el azul, el blanco, el negro y el rosa. En cambio, los colores cálidos y luminosos (camel, verde, naranja, marrones) son más indicados para los momentos de ocio, porque ofrecen más cercanía. Pero lo ideal es combinar los colores y las líneas con nuestro físico y nuestros objetivos.

Cuerpo atlético

Las personas con un cuerpo de tipo atlético ofrecen más solidez y estabilidad que el resto. Ésa es la principal baza que tienen a su favor. Sin embargo, este aspecto, en ocasiones tan perfecto que les hace destacar del resto, puede hacer que resulten lejanas a los demás.

Cuerpo anguloso

Alguien que tiene un cuerpo anguloso transmite a los demás la impresión de constancia, seriedad y rigor. Ahora bien, si la delgadez es excesiva, estas personas pueden llegar a dar impresión de frialdad e incluso despertar antipatía.

Cuerpo con curvas
Un físico que destaca por la presencia de curvas resulta más accesible que el de las mujeres calificadas comúnmente de ‘armarios’. En cambio, si esas curvas son muy pronunciadas, la voluptuosidad puede llegar a restar credibilidad.

Cuerpo menudo

Las personas de apariencia menuda tienen a su favor la tranquilidad y cercanía que suelen despertar en aquellos que tienen enfrente. Por otro lado, este aspecto puede hacer que resulten poco creíbles o que aparenten falta de fortaleza.

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